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Cartagena de Indias, Bolívar, Colombia
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miércoles, 17 de marzo de 2010

A PROPOSITO DE LAS ELECCIONES LEGISLATIVAS EN COLOMBIA

Como ciudadanos colombianos no podemos ser ajenos a la situación política de nuestro país, por ello y con autorización de su autor, publicamos este artículo donde se pronuncia por lo ocurrido en las elecciones pasadas, lo invitamos a opinar al respecto.

¡GANÓ LA BILLETERA!

Por Demetrio Arabia

Y se comprueba que nuestra democracia está de muerte. Para nuestros gobernantes lo impor- tante es llegar.

Que no se crea que respiro por la herida —perdí con Christian y Mapi; gané con Mockus— pero después de la contienda electoral me queda una sensación de vacío que no se llena con carreta de discursos. Hay cosas incomprensibles en una democracia donde aún se les permite jugar en la misma mesa a la virtud con el vicio y a la honradez con la indecencia.

En nuestro país la democracia es un conjunto de reglas ciertas con resultados inciertos que encuadran entre lo absurdo y lo incomprensible. Acá se permite “ingresar” a los partidos sin ser parte de ellos, como acaba de ocurrir con las consultas populares, donde conservadores o verdes quedaron sujetos a la voluntad de electores vendidos. (Quienes intervinieron en la consulta conservadora eran en su mayoría, de la U).

Lo triste es que la bajísima cultura política —desde el estrato 1 al 6— sigue empujando más al estómago que a la cabeza. Y a nadie le importa que los herederos de personajes condenados o investigados por el escándalo de la infiltración paramilitar, sean los que sumen curules en Senado y Cámara. El polémico PIN, que recogió a los más salpicados, acaba de propinar el bofetón más grande a los vallecaucanos al incrustarse como la segunda fuerza política de la región y, la cuarta en el país, por encima de Cambio Radical y Polo.

Uribe ganó en cuerpo ajeno con Nerthink Aguilar —hijo del investigado gobernador Hugo Aguilar— también ganó con Olga Suárez —hermana del senador investigado Óscar Suárez—, ganó con Héctor Julio Alfonso —hijo de Enilce López, la ‘Gata’—, -ganó con Sammy Merheg —hermano del investigado senador Habib Merheg—, también ganó con Teresita García —hermana del condenado Álvaro García—, ganó con Jairo Hinestroza —primo del preso Juan Carlos Martínez—, ganó con Arleth Casado —esposa del condenado Juan Manuel López— y ganó con Didier Tavera, en representación del condenado Luis Alberto Gil. Todos ellos conforman el “Pin-ocho” del Presidente.

Y como si lo anterior fuese poco, los rivales a vencer son los dos ex ministros del actual Gobierno —Santos y Arias— que arrastran los más recientes escándalos —Falsos Positivos, AIS, Almirante Arango Bacci, Carimagua— sin que ningún doliente pueda exigir una explicación por la desaparición de un hijo o una reputación destruida.

Todo fue un desastre: Las encuestas reveladas la semana pasada, donde “barrían” en el Valle con Villegas y Holguín, y la otra encuesta donde Noemí ‘doblaba’ a Arias. También resultó un desastre la Registraduría que hasta ahora no explica las razones del despelote que rompió el récord de la ineptitud. Y el CNE también debería responder por el millón de votos nulos que produjo el diseño de los tarjetones y su manera de utilizarlos.

En materia política estamos prostituidos. Nuestros votos tienen precio y nuestros gobernantes, para llegar, hacen alianzas entre Dios y el Diablo. Lo importante es llegar, no importa cómo. Para eso hay billete.

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