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Cartagena de Indias, Bolívar, Colombia
Abogado - Gestor Cultural

viernes, 13 de mayo de 2011

DOLORES SALINAS, OTRA CANTORA QUE VIAJA A ENGROSAR EL CORO CELESTIAL


Por
Guillermo Correa Mosquera
Director
"La maldita vieja en el callejooooón ", fue el estribillo que durante las festividades de independencia de Cartagena de Indias del año 2007, se escuchó en todas las reuniones populares, era Dolores Salinas, quien junto a Graciela Salgado conformó durante muchos años, el grupo de cantos tradicionales de San Basilio de Palenque "Las Alegres Ambulancias"
Hoy su canto ha quedado grabado en la memoria de propios y extraños, su partida nos deja un vacio eterno, su canto de timbre ancestral, se constituyó en muestra de alegría en comparación con la melancólica expresión del "Lumbalú", canto funebre que interpretara en muchos funerales de su comunidad, porque Dolores Salinas, petenecía a esa comunidad de cantadoras de velorios, traición milienaria que desde la lejana África, conservaron los orgullosos negros que conformaron el primer Pueblo libre de América.
Los cantos que interpretaba Dolores, algunos compuestos por ella, eran un cúmulo de apreciaciones sencillas de costumbres y experiencias de su comunidad, sin embargo es lamentable que estas expresiones de la cultura popular tradicional, solo se les dé reconocimiento cuando sus cultores empiezan a contemplar el atardecer, y el sol desciende en el horizonte, junto a sus párpados que lentamente se cierran, para nunca más contemplar el amanecer.
Fue necesario hacer un recorrido de mas de setenta años, para que sus cantos fuesen de conocimiento público, cantos que nunca mas seran escuchados en la voz de Dolores,en ninguna de las festividades del caribe colombiano, porque ella a sus 78 años de edad, partió hacia lejanos horizontes, para hacer parte del coro celestial, donde seguramente hallara su lugar preparado para recibirla.
Para su familia en las estribaciones de los montes de María Santísima, a las Alegres Amblancias a su eterna compañera Graciela, nuestro agradecimiento por habernos permitido conocer a Dolores y su canto, que al son de "pechiche" y cantos de Lumbalú, se desplaza por los senderos eternidad, con la picaresca entonación de su canto. Dolores, estamos seguros que volveremos a escucharte, cuando emprendamos el viaje y tu estés acompañada por los tambores del gran "Batata", entonando: "La Maldita vieja, en el callejoooón. ¡Hasta siempre Dolores!