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Cartagena de Indias, Bolívar, Colombia
Abogado - Gestor Cultural

jueves, 13 de agosto de 2009

LA CARRETA LITERARIA ¡LEAMOS!..., UN PROYECTO DE CIUDAD


Es triste tener que apreciar la presencia de los individuos a los cuales el portar un Uniforme los convierte en "Superhombres", y así van paseandose por la humanidad, demostrando que son superiores porque al estado se le dió por investirlo de "autoridad", sin mostrar el mínimo asomo de riqueza intelectual, por el contrario se regocijan en su comportamiento energúmeno.



Me atrevo apublicar esta nota, porque no alcanzo a comprender el porque, se van algunos ciudadanos investidos de autoridad otorgada por el estado, contra todo lo que ven aunque no sepan lo que es. La verdad es que la Cartagena de Indias, necesita un ordenamiento para el uso del espacio público, sin embargo existe un proyecto en la ciudad que surge de la inicativa de un ciudadano también, que ha creido en la magia de la lectura como agente transformador de la sociedad, y se ha dedicado a "prestar libros", se trata de La Carreta Literaria ¡Leamos!.



Este proyecto de ciudad abordado por Martin Murillo como opción de vida, es reconocido por la mayoria de los estamentos de la ciudad, porque no solo se ubica en los parques y plazas de la ciudad a prestar libros, acude a las cárceles, instituciones educativas, y hasta en la estación de Policía Comunitaria de Cartagena, para incentivar el amor por los libros y la lectura en la sociedad. Hace parte integral del proyecto La Proclamación Plaza Arte y Cultura, es reconocido por la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano, El Concurso Nacional de Belleza, RCN, TCC, El Fondo Mixto de Cultura de Bolívar, entre otras organizaciones que creen en él. Ha representado a la ciudad en diferentes eventos de caracter local, Nacional e Internacional. y los únicos ciudadanos que desconocen el proyecto son los agentes del orden que se dirigieron a Martín de manera desobligante el día 7 de agosto cuando ejercía su labor altruista en la Plaza de Bolivar de Cartagena, creo necesario que apreciemos apartes del comentario publicado por Martín en la página de la carreta literaria: "...Luego se acerca un policía con unos muchachos con chalecos de Distriseguridad, y me dicen que no puedo estar ahí. Me quede de una sola pieza. Les expliqué, ¡Señores!, este es un proyecto de promoción de lectura y le da muy buena imagen a la ciudad. No quedaron muy convencidos pero me dejaron ahí, minutos después vino el Jefe de Jefes y preguntó ¿quien es el de está carreta? ¡YO! le dije, entonces me dijo: bueno, me la quita, ¡usted no puede estar aquí!. Traté de explicarle, ¡Señor, esto no es para la venta!, ¡es un proyecto de promoción de lectura, para prestar libros!. Entonces manifestó, ¡No importa esto le molesta a los turistas! SE TIENE QUE IR... Salí con La Carreta Literaria ¡Leamos! y con una tristeza enorme por que fui tratado cómo un estorbo para la sociedad. (sic)



¿Será un estorbo para la ciudad, y para la sociedad el establecimiento de una forma no convencional pero efectiva de promoción de lectura?, ¡yo creo que nó!, y mucho menos creo en el argumento baladí del energúmeno con chaleco, cuando dice; "esto molesta a los turistas...(sic)". en todas las ciudades cultas del mundo se establecen espacios para la promoción de lectura, en los parques y plazas que son buenos sitios para disfrutar de un buen libro, y no son movibles como la "Carreta Literaria ¡Leamos!", ¡Son Koscos!. Pero parece que no es al turista, sinó al ego del "superhombrecillo" con chaleco de autoridad, al que le molesta que el pueblo se instruya y adquiera conocimiento, a través de la lectura.



Y para vos Martín, no te sintás triste, mas bien sentite orgulloso de ser quien sos, y mas bien hay que tener conmiseración por el comportamiento de estos muchachos, que encontraron en la investidura de autoridad, la forma de creerse superiores.